Familia:
Amanitaceae
Género: Amanita
Especie: muscaria
Nombre común: Matamoscas.
Descripción: Sombrero: de 10 a 20 cm de
diámetro, primero globoso, y al final extendido, es de un llamativo color
rojo brillante salpicado por numerosos copos blancos y harinosos que son los
restos de la parte superior de la volva.
Láminas: de color blanco como la harina.
Pie: esbelto, elegante, de hasta 25 cm de altura, algo más grueso
en la base, en donde se encuentran los restos de la volva. Tiene un anillo colgante,
de color blanco que al tocarlo desprende fragmentos harinosos.
Carne: blanca.
Localización: Época: crece en otoño, y es frecuente
encontrarla entre las jaras, en los castaños y pinares Extremeños.
Comestibilidad: VENENOSA y alucinógena. El tiempo
de incubación suele ser corto, entre 1/2 y 3 h. Al cabo de ese
tiempo aparecen unos síntomas muy parecidos a los de la intoxicación
alcohólica que pueden producir confusión, dificultad en el lenguaje,
trastornos de la visión, indiferencia o euforia, con sensación
de felicidad durante la cual el intoxicado puede dar grandes voces, cantar o
ponerse a llorar desconsoladamente. Estos síntomas terminan en una largo
sueño.
Observaciones: Este hongo era utilizado en Siberia como embriagante
y por los chamanes para hablar con sus dioses. Es la más romántica
y quizás la más hermosa de todas las setas.
Se conoce también como la seta de los enanitos por haber sido utilizada
para
ilustrar cantidad de cuentos, y seguramente todos recordamos las escenas de
la hermosa película El Oso, cuando el pequeño protagonista, después
de perder a su madre y debido a su inexperiencia come muscarias que le producen
una enorme embriaguez y tales alucinaciones que las mariposas que revolotean
a su alrededor, le parecen al osito enormes y amenazadores monstruos.